
Es una delicia leer a Gabriel García Márquez. Y este relato más por el tema marinero. Me recuerda al viejo y el mar. Me ha encantado.

“Un atardecer de esos que justifican o confirman un día, un verano o una vida:
muy lento y tranquilo, el sol entre una franja de nubes bajas, y toda esa luz
rojiza reflejándose con millones de destellos de agua.”
“Pese a la modernidad, a los satélites y a todas esas cosas, el mar sigue siendo lo que siempre fue: un mundo hostil, de una maldad despiadada, del que los dioses emigraron hace diez mil años.”

Antígona, sófocles.Teatro Romano de Mérida.
Hemos estado en el festival de Mérida, disfrutado de Antígona. Sófocles sigue llegándote a lo más profundo... La interpretación de Marta Etura, Antonio Gil y Marta Portillo, IMPRESIONANTE
¿Qué suerte, poder disfrutar de los clásicos. Quizás, no demasiado actuales, aunque se empeñen, en buscar significados profundos, como transgredir reglas imnombrabres o enfrentarse al destino. Pero la tragedia griega es fantástica.
Lo mejor el público, al principio parecía un patio de colegio. Gente cuchicheando, sin demasiado interés, rodeados de gominolas y reflescos, pero..... cuando empieza la acción. Cuando Antígona comienza a maldecir, entramos en esa pendiente prodigiosa que nos lleva a la tragedia...
Especialmente las escenas finales de Creonte, el máximo de tensión y dramatismo, con todo el público sin pestañear. Antonio gil, está fantástico.
La escenas del Hades, con el coro femenino sumergido, impresionan por su quietud, después también por el baile del “coro” en el agua.
El tunel de sábato.
Inquietante.
El túnel es una novela de estructura psicológica escrita por Ernesto Sábato. Presenta en el personaje de María Iribarne, la comprensión de la totalidad y el absoluto a la vez que las zonas ocultas de misterio que impulsarán a Juan Pablo Castel a asesinarla. El pintor, al dar forma a su obsesión interna, debe renunciar a cualquier otra opción, en un proceso a la vez constructivo y destructivo que centrará el análisis de las motivaciones del crimen. Obra esencial de Ernesto Sábato, El túnel nos entrega los elementos básicos de su visión metafísica del existencialismo.
Tras su publicación en 1948, Sábato logró el reconocimiento internacional al recibir elogios de personalidades del mundo como Thomas Mann y Albert Camus.
El túnel, una historia sobre la incomunicación y sobre la conversión del amor en odio, es una novela fácil de leer, que se puede considerar policíaca, aunque no de misterio; desde el principio sabemos quién es la víctima y quién el asesino. Pese a la amargura y el pesimismo que recorre toda la trágica historia, Sábato deja también espacio para la ironía.
Me gusta su lectura, es rápida, algo delirante, juguetona, el personaje nos lleva y nos trae, nos muestra y se oculta, ........sigo leyendo

Gamoneda, El libro de los venenos.
Empiezo a leerlo el 1 de agosto. Divertido, curioso. Es una disgregación sobre los remedios de Plinio, y lo que tantas veces he consultado en el “discórides”. Para leerlo a articulitos.
Curiosos, sugerentes, y a veces poco motivadores, da la sensación de simples repeticiones de Plinio. Eso si me han dado más ganas de volver a utilizar el Discórides, que lo tengo en la librería del escritorio de casa.
Después leo este comentario, y descubro otro Gamoneda:
http://farogamoneda.blogsome.com/2007/08/21/ildefonso-rodriguez-sobre-libro-de-los-venenos/
Seguimos leyendo....


13 julio . San francisco de Asis
No hay una obra mejor que el San Francisco de Asís de Olivier Messiaen (1908-1992) para explicar el proyecto de Gerard Mortier, el nuevo director al frente del Teatro Real. Por la complejidad de su música y, especialmente, por el montaje que propone el director artístico belga, que ya fue estrenado en el festival del Ruhr hace ocho años, y que llega a Madrid con la enorme cúpula de 22 toneladas diseñada por la pareja de artistas rusos Kabakov como símbolo de su relato místico. Enorme, extensa (cinco horas) y profunda, solamente intelectual y arriesgada. DANIEL VERDÚ - Madrid - 04/07/2011
Impresionante, con una música vibrante, y repetitiva. Prácticamente no es ópera. Los actores están, pero sólo presentes, el protagonismo lo tiene la orquesta. Lo mejor el tercer acto.
Cómo anécdota, entre el segundo y el tercer acto, llevé a Mónica a casa (desde la casa de campo), me dio tiempo a tomarme un bocata, y volver otra vez a la ópera.
Quizás un espectáculo algo excesivo. ¿La sorpresa?, lo bien que se oía, y se veía. También los espacios grandes son buenos para la ópera. No en un espacio tan limitado y elitista como el real.

A mediados del siglo XVI el rey Juan III de Portugal decidió regalarle su elefante al archiduque Maximiliano de Austria aprovechando su estancia en Valladolid. El elefante, de nombre Salomón y más tarde Solimán, atravesó Portugal y Castilla, el Mediterráneo, Italia, los Alpes y finalmente el Danubio hasta Viena. A mitad de camino hubo un milagro y al final otro. Esa es la historia.
Ojo: que la cosa sea sencilla no significa que sea pobre, ni mucho menos. Es como la boa con un elefante dentro que dibuja el aviador para el Principito y los adultos confunden con un sombrero. Es una novela hecha a la medida del elefante, a sus espaciosas hechuras.
La descripción de Saramago es increible, preciosista. Escribe cómo si no ocurriera nada, y nos describe todo. Con una sencillez y profanidad, que a veces pasas por los textos sin percibir su grandeza. Es necesario releerlos, para ver la profundidad escondida. ¡Increible!
Y además divertida, algo muy diferente de lo que he leido hasta ahora de Saramago, es profunda, habla con rotundidad, pero en un contexto y unos personajes que dulcifica, pacifica. No es la historia del elefante. Es la visión de los hombres del S. XVI, sobre un elefante. Y sobre todo el sentimiento de sorpresa, de descubrimiento de lo nunca visto. ¿Cómo describir algo que hoy hemos perdido?
15 junio. bodas de Fígaro
Le nozze di Figaro (commedia per musica in quattro atti o dramma giocoso) es una ópera bufa en cuatro actos compuesta por Mozart sobre un libreto de Lorenzo da Ponte, basado en la pieza de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, Le mariage de Figaro. Fue compuesta entre 1785 y 1786 y estrenada en Viena el 1 de mayo de 1786 bajo la dirección del mismo compositor.
Escrita en italiano, es considerada como una de las mejores creaciones de Mozart y como una de las óperas más importantes de la historia de la música. A pesar de recibir muchas críticas en su época, logró grandes éxitos en sus representaciones. La trama se desarrolla en Sevilla (España).
La segunda vez que la disfruto, y gozándola. Quizás el argumento es lo que menos entusiasme seguir, pero la música…..¡Es genial!. Esta puesta en escena la vi el año pasado. Bien.
La música, ….. Es la diferencia con los musicales de
Estoy en palco, bien. En el primer acto, de pie, apoyado en columna. En el segundo en primera fila, y el tercero, sentado en segunda fila. Es impresionante como estamos todos pendientes para pillar sitio J

1q84, Haruki Murakami
20 Mayo
Un libro prometedor, de alquien al que se le señala como un genio, o uno de los autores potenciales al nobel.
En Japón ha sido un éxito. En principio muy bien. La primera parte (lo que he leido han sido dos de los tres libros de que está compuesta la obra, allí han ido entrega por entrega), está muy bien, muy cuidada, con descripciones deliciosa. Una preciosidad.
Pero la segunda, tiendes a perderte en la sucesión de hechos que nos van contando, y la dinámica de la obra va perdiendo esa dulzura, o esa textura esquisita que tenía al principio, uno se acostumbra a todo.
Quizás el secreto sea que es un libro que hay que leerlo dulcemente, sin prisas, para ir captando todas las imágenes que te propone.
Król Roger es una ópera rara. No es que sea de esas imposibles de digerir, pero hay que estar pendiente, receptivo e intentar meterse dentro de la ópera para disfrutarla. Con todo lo pedante que es la palabra no hay otra que mejor defina la música del rey Roger: cromatismo.
Mil colores son los que hay en una partitura que juega con el orientalismo, que oscila entre lo tonal y lo atonal, que trae reminiscencias de Ravel, de Debussy, de Richard Strauss, y que tiene una instrumentación riquísima. Rara como ella sola, pero bella, bellísima música. Hay una grabación de Simon Rattle para EMI de hace 12 años que es una maravilla.
El trabajo de la orquesta tiene que ser conseguir envolver al público en la ópera, para que una vez dentro pueda olvidarse de las absurdas ínfulas del libretto.
Porque vamos, uno sale con la sensación de "no sé qué narices me quieren transmitir, pero me da lo mismo". Es el enfrentamiento entre la razón y la tentación, el cristianismo y el paganismo, la templanza y el hedonismo... todo machacadito con mucha tensión sexual.
http://operitas.blogspot.com/2011/05/el-rey-roger-en-el-teatro-real-de.html
En la música me perdí. Resulta sugerente, muy instrumental. Agradable de oir. Pero si lo intentas asociar con lo que va pasando en escena te vas haciendo un lio dificil de digerir.
El cilco “alucinógeno” que vive Royer, me pareció muy sugerente. Las escenas de la piscina, ese lugar común donde todos entran y salen, y donde hay un movimiento muy visual.
También la parte del principio, con el doble telón, en primer plano el Rey y el segundo el pueblo, sus subditos, que incluso están detrás de la pantalla donde se presenta la película Teorema de Pasolini.
Incluso el final, cuando aparece Mike Mouse, la vuelta del sueño, o la afirmación del propio sueño.


Estreno mundial de la primera ópera de la polifacética artista madrileña Pilar Jurado.
Compositora, soprano, directora de orquesta y productora, Pilar Jurado (Madrid, 1969) se ha lanzado con 'La página en blanco' a la creación de una ópera en dos actos. Ella ha escrito el libreto, compuesto la música y también interpreta uno de los personajes.
'He querido que mi ópera desarrolle un tema cercano a la sensibilidad del hombre de hoy, cuyo arte pasa por la comunicación. Mi ópera es la hitoria de un hombre dominado por las nuevas tegnologías.
Es una ópera dentro de la ópera, que plantea qué le sucede a un compositor, con qué se encuentra, cuando se pone a escribir su obra. La vida, el futuro es una página en blanco. ¿Hasta dónde somos capaces de llegar en nuestras relaciones? En mi ópera, la ex-mujer del compositor lo amenaza con quitarle su música. Él tiene un amigo, profesor de cibernética, que le diseñará un robot-cantante
Interesante el comentario en
http://operitas.blogspot.com/search?q=pilar+jurado
(se me va haciendo un clásico)